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Die ganze Grammatik

121 Themen in 15 Bereichen. Jedes Thema hat eine Stufe, eine Erklärung auf Deutsch, Beispielsätze mit Übersetzung, den typischen deutschen Fehler und eigene Übungen.

Als Lernpfad, durchnummeriertAls Karte: die Zeitformen auf einer Zeitleiste

Los tiempos y las formas continuas

15 Themen

El inglés distingue en casi cada tiempo entre dos formas: una dice que algo ocurre, la otra que está ocurriendo. Quien viene del español parte con ventaja, porque « estar » más gerundio existe y funciona parecido — pero la ventaja se agota antes de lo que parece. El español usa el presente simple para el momento («¿Qué haces?»), y el inglés exige ahí la forma continua. Y donde el español dice «vivo aquí desde 2019», el inglés obliga a un tiempo compuesto. Los dos sistemas se parecen lo justo para que la diferencia se cuele sin avisar.

Hablar del futuro

9 Themen

El inglés distingue con cuidado si algo está planeado, previsto, recién decidido o fijado de antemano, y esa elección es la dificultad de esta sección, no las formas. Quien viene del español llega con una ventaja y con una trampa. La ventaja es ir a más infinitivo, que es going to palabra por palabra, con la misma imagen de movimiento dentro. La trampa es el futuro en una sola palabra: «iré» se parece a will y no hace lo mismo — en la lengua hablada ha cedido casi todo su terreno a «voy a», y a cambio se ha quedado con un trabajo que el inglés no le da a will, el de suponer sobre el presente.

Los verbos modales

9 Themen

Los verbos modales no dicen lo que ocurre, sino cómo se sitúa quien habla: si algo es posible, necesario, permitido, aconsejable o probable. En inglés tienen una particularidad que lo explica todo: son incompletos. can no tiene futuro, must no tiene pasado, may no tiene infinitivo. Ahí está la distancia con el español, donde «poder» y «deber» son verbos corrientes que se conjugan enteros y se apilan sin problema: «podré ayudarte» son dos ideas en un solo verbo, y en inglés hacen falta dos construcciones. Lo que hay que aprender no son los modales, son sus sustitutos.

La voz pasiva

6 Themen

La pasiva inglesa está construida de forma sencilla: una forma de to be y la tercera forma del verbo, nada más. Lo difícil es otra cosa: cuándo se usa, y las construcciones para las que el español no tiene equivalente. El español tiene tres maneras de decir lo mismo — «ser» más participio, la pasiva refleja «se venden pisos» y la impersonal «se dice que» — y en la lengua hablada la primera casi no se usa. Por eso el hablante de español no construye la pasiva de más, como se teme, sino de menos.

Condiciones y deseos

7 Themen

Tres tipos básicos cubren casi todo, y lo que los separa no es el tiempo sino cuán probable considera quien habla la condición. Aquí el español llega mejor preparado que casi ninguna otra lengua: prohíbe el futuro después de «si» igual que el inglés, y tiene un subjuntivo propio para lo irreal — «si tuviera», «si hubiera sabido» — que ocupa exactamente el lugar donde el inglés recicla el pasado. Lo que hay que aprender no es la regla, es aceptar que el inglés hace lo mismo con menos formas.

El estilo indirecto

6 Themen

El inglés no tiene un subjuntivo para el estilo indirecto. En su lugar retrasa el tiempo verbal un paso y arrastra con él todo lo que depende del punto de vista de quien habla: personas, lugares, indicaciones de tiempo. Quien viene del español ya hace exactamente eso — «dijo que estaba cansado» — y por tanto la parte difícil de esta sección le sale gratis. Lo que hay que corregir está en otro sitio: en la diferencia entre say y tell, que el español no hace, y en el orden de palabras de la pregunta transmitida, donde el español pone el verbo delante del sujeto y el inglés lo prohíbe.

Lo que viene después de un verbo

8 Themen

Cuando en inglés se encuentran dos verbos, el primero decide qué forma toma el segundo: to do, doing o la forma base a secas. Hay reglas prácticas, pero el balance honesto es que buena parte es costumbre y se aprende con cada verbo. Para quien viene del español hay además un punto que decide la mitad de los errores: después de una preposición, el español pone infinitivo — «antes de salir», «sin decir nada», «gracias por venir» — y el inglés pone -ing, sin ninguna excepción.

Sustantivos, artículos y cantidades

10 Themen

El inglés no tiene casos ni géneros: en eso es mucho más sencillo que el español. A cambio hace una distinción que el español no hace, entre contable e incontable, y de ella dependen el artículo, el plural y casi todas las palabras de cantidad. Y hay una segunda diferencia que atraviesa toda esta sección: el español pone artículo determinado donde el inglés no pone nada. «La vida es corta», «me gusta el café», «los niños aprenden rápido» — las tres frases pierden el artículo al pasar al inglés.

Pronombres

8 Themen

Los pronombres ingleses son manejables: no hay casos aparte de la distinción entre sujeto y objeto, no hay género en las cosas, no hay tuteo ni tratamiento de usted. La dificultad para quien habla español está en otro sitio, y es una sola cosa repetida: el inglés obliga a decir el pronombre. El español lo calla siempre que el verbo ya lo dice — «vino ayer», «no sé» —, y esa costumbre produce en inglés frases sin sujeto, que son frases rotas. Después vienen los reflexivos, media docena de indefinidos y la doble negación.

Adjetivos y adverbios

7 Themen

Los adjetivos ingleses no se flexionan: una sola forma para el masculino, el femenino, el singular y el plural. Después del español, donde cada adjetivo tiene cuatro formas, eso es un alivio que dura poco, porque el inglés cobra en otro sitio: coloca los adjetivos delante del nombre y en un orden fijo, separa con dureza los que admiten grado de los que no, y distingue entre interesting e interested, que en español son a menudo la misma palabra.

Preposiciones

7 Themen

Las preposiciones son la parte de la gramática en la que menos ayudan las reglas. Por qué se dice on Monday pero in July y at six se puede ordenar, pero apenas explicar. Y para quien habla español hay una dificultad añadida desde el principio: el español reparte entre menos palabras. «En» sirve para el punto, la superficie y el espacio; «a» sirve para la hora y para el destino. Donde el español tiene una, el inglés suele tener tres, y no hay manera de repartirlas por lógica: estas páginas las ordenan por uso — tiempo, lugar, movimiento — y luego por las combinaciones fijas, que se aprenden como vocabulario.

El orden de la frase

8 Themen

El español puede mover los elementos de la frase porque las terminaciones, las preposiciones y la «a» del objeto de persona dicen quién hace qué: «Llegó María», «A Juan lo vio Pedro». El inglés no tiene nada de eso — allí solo la posición dice quién es el sujeto. Por eso el orden de palabras no es en inglés una cuestión de estilo sino de gramática, y la libertad a la que uno está acostumbrado se convierte en la fuente principal de error.

Subordinadas y enlaces

6 Themen

A partir del nivel B1 hablar deja de consistir en frases sueltas. Lo que une unas frases con otras son las oraciones de relativo, las de tiempo y condición, las causas, las consecuencias y las concesiones — y en inglés lo que decide qué puede venir detrás es la clase de palabra: detrás de because una frase entera, detrás de because of solo un nombre. El español hace ese mismo reparto con «porque» y «por», así que la idea es conocida; lo que cambia son los detalles, y son muchos.

Últimos retoques

8 Themen

En C1 y C2 ya no se trata de corrección sino de efecto. Todas las formas de esta sección son evitables — cualquiera de estas frases se puede decir de manera más sencilla. Quien no las conoce entiende de todos modos solo la mitad del inglés escrito, porque allí están por todas partes. Y algunas de ellas el español ya las tiene, aunque con otro nombre: la frase hendida, el subjuntivo del ruego y el «sí que» del énfasis son viejos conocidos.

Escritura y puntuación

7 Themen

Esta sección no contiene nada que afecte al habla — y todo aquello por lo que, al leer un mensaje escrito, se nota enseguida de dónde viene quien lo ha escrito. Las reglas de la coma, las mayúsculas y los formatos numéricos son distintos en inglés, y ninguno es difícil. Para quien escribe en español hay además dos cosas que no existen en su lengua: el apóstrofo, que el español no usa nunca, y la coma decimal, que en inglés es un punto.