Die ganze Grammatik
121 Themen in 21 Bereichen. Jedes Thema hat eine Stufe, eine Erklärung auf Deutsch, Beispielsätze mit Übersetzung, den typischen deutschen Fehler und eigene Übungen.
Als Lernpfad, durchnummeriertAls Karte: die Zeitformen auf einer Zeitleiste
Ser y estar
5 ThemenDe todas las lenguas de esta lista, el español es la única que llega a este capítulo con el trabajo medio hecho: usted ya tiene ser y estar, ya sabe que uno dice lo que algo es y el otro cómo está, y las formas se parecen tanto que casi se leen solas. Conviene por eso ir derecho a lo que no coincide, que son cuatro cosas. Las formas se parecen y no son iguales: és no es « eres » y são no es « son ». La forma progresiva no lleva gerundio en Portugal, sino estar a más infinitivo. El estado civil cambia de verbo: aquí se dice sou casado donde usted dice « estoy casado ». Y há hace de una vez el trabajo que en español se reparten « hay » y « hace ».
El presente
6 ThemenUn verbo portugués acaba en -ar, -er o -ir, y de ahí cuelga todo lo demás: es el mismo reparto en tres conjugaciones que usted ya tiene, con las mismas personas y el mismo hábito de callar el sujeto. Conviene por eso saber desde el principio dónde están las cuatro diferencias. Las terminaciones son las suyas con la última letra cambiada: donde el español pone una -n, el portugués pone una -m. El « vosotros » existe en las tablas y no se usa. El cambio de raíz, que en español recorre cuatro formas de seis, aquí alcanza sólo a la primera persona: « duermo, duermes, duerme » es durmo, dormes, dorme. Y la forma progresiva se hace en Portugal con estar a más infinitivo, no con gerundio.
El artículo
5 ThemenLas formas son las suyas con otra letra: o, a, os, as por « el, la, los, las », y um, uma, uns, umas por « un, una, unos, unas ». Hasta el plural indefinido, que muchas lenguas no tienen, es el mismo. Lo que cambia son tres cosas y las tres son de las que aparecen en cada frase. La primera: aquí no existe « el agua ». Un sustantivo femenino lleva artículo femenino aunque empiece por a tónica, y se dice a água. La segunda: el español contrae dos veces, « al » y « del », y el portugués contrae siempre — cinco preposiciones por cuatro artículos, sin ninguna forma suelta. Y la tercera: aquí se pone artículo delante del posesivo, o meu carro, cosa que en español no se dice de ninguna manera.
El sustantivo
9 ThemenEl género funciona como el suyo, hasta en las excepciones: o dia, o mapa, o problema y a mão son sus « el día », « el mapa », « el problema » y « la mano ». Los pares en que el artículo cambia el sentido también son los suyos, uno por uno. De modo que este capítulo se reduce a cuatro sitios. El plural: donde el español dice « animales », el portugués deja caer la l y dice animais. La terminación -ão: su « -ón » hace siempre « -ones », y aquí hay tres plurales distintos. El posesivo: « el coche de Pedro » lleva aquí un artículo dentro, do Pedro. Y a gente, que no son las personas sino nosotros.
El adjetivo
5 ThemenEl adjetivo concuerda en género y número y va detrás del nombre; la pequeña lista que va delante y cambia de sentido al hacerlo — um homem grande frente a um grande homem — es la suya, palabra por palabra. De modo que este capítulo se reduce a cuatro detalles, todos pequeños y todos constantes. El adjetivo no se apocopa: no existe « buen » ni « gran » ni « primer », se dice um bom homem y um grande homem enteros. El plural de los adjetivos en -l sigue la regla de los nombres: azul da azuis, no « azules ». El comparativo lleva do que donde usted dice « que ». Y el adverbio pierde la tilde del adjetivo: rápida da rapidamente.
Los pronombres
5 ThemenCasi todo este capítulo es suyo. Los tres grados de este, esse y aquele son sus tres; las formas neutras isto, isso y aquilo son « esto », « eso » y « aquello »; mim y ti son « mí » y « ti »; y comigo y contigo son « conmigo » y « contigo », fusionados por la misma razón. Lo que cambia es dónde se pone el pronombre de objeto. En Portugal va detrás del verbo y con guion — chamo-me Ana, dá-me o livro —, mientras que el español lo pone siempre delante. Y la excepción portuguesa es la que le devuelve el terreno conocido: tras una negación, tras un interrogativo y en una subordinada, el pronombre vuelve delante — não me chamo Ana, exactamente « no me llamo Ana ».
Preguntar y negar
5 ThemenLa pregunta se hace con la voz y la negación con una palabra delante del verbo, que además se dobla — não vejo nada, « no veo nada ». Todo eso es suyo, incluidas las dos posiciones del negativo: ninguém veio es « nadie vino » y não veio ninguém es « no vino nadie ». Quedan tres cosas. La primera es é que, que no es su « es que »: aquí no explica nada, es un relleno vacío que se mete en cualquier pregunta y sirve para no mover el sujeto. La segunda es que a una pregunta de sí o no no se responde sim sino con el verbo: Tens tempo? — Tenho. Y la tercera es la tilde, que aquí no marca las palabras interrogativas.
El pasado
6 ThemenEl reparto entre los dos pasados es el suyo, hasta en los cambios de significado: sabia y soube son « sabía » y « supe », conhecia y conheci son « conocía » y « conocí ». Puede escribir la mitad de este capítulo sin pensarlo. Lo que no puede es fiarse de la forma compuesta. Tenho falado se escribe casi como « he hablado » y no significa eso en absoluto: quiere decir « últimamente hablo », una repetición que sigue abierta. Para « he hablado con él » se dice falei com ele, con el pasado simple. Es el falso amigo más caro entre las dos lenguas, y aparece en cuanto se cuenta algo. Además el auxiliar de los tiempos compuestos es ter y no « haber ».
El futuro
9 ThemenAl hablar, el futuro se dice casi siempre con ir más el infinitivo: vou comer, vais ver. Es su « voy a comer » sin la a, y ésa es la diferencia que más se oye en boca de un hispanohablante. Al lado está el futuro simples, con las terminaciones sobre el infinitivo entero, igual que el suyo, y con tres raíces cortas en vez de sus doce. Está también el condicional, que se construye igual y se usa casi igual. Y queda una forma que el castellano tuvo y dejó morir: el futuro de subjuntivo, que a usted le suena a refrán — « adonde fueres, haz lo que vieres » — y que aquí se dice todos los días, después de quando y de se.
Pedir y mandar
4 ThemenEl imperativo portugués tiene exactamente la forma del suyo: una forma propia para tu en afirmativo — fala!, come! —, el conjuntivo en cuanto aparece não — não fales! —, y el conjuntivo siempre para você y o senhor, afirmativo y negativo. Es su « habla / no hables / hable / no hable », casilla por casilla. Por eso este capítulo no es un capítulo de construcción sino de detalle. Lo que hay que mirar son tres cosas: la lista de irregulares, que es paralela a la suya y con otras palabras; el guion, que usted no escribe nunca; y lo que le ocurre al pronombre detrás de una -r, una -s o una -z, que en castellano no ocurre en absoluto.
Poder, querer, ter de
9 ThemenLos verbos modales se comportan aquí igual que en español: verbo conjugado y detrás el infinitivo, sin nada en medio. Posso ajudar, quero comer, sei nadar. Tampoco hay una categoría aparte: son verbos corrientes que se conjugan enteros. Lo que cambia son detalles, y son pocos. Su « tener que » aquí es ter de, con la preposición cambiada; su « conozco » es conheço; y su « no hay que » simplemente no existe, porque el portugués dice não é preciso. El reparto de ter de, dever y precisar de es el suyo de « tener que », « deber » y « necesitar », casilla por casilla, incluido el dever que sirve para suponer.
Las preposiciones
5 ThemenCinco preposiciones sostienen casi todas las frases: de, a, em, por y para, y el reparto entre por y para es exactamente el suyo. Esa es la buena noticia, y es grande: lo que a un alemán o a un inglés le cuesta un mes, a usted no le cuesta nada. La factura llega por otro lado. La primera parte es mecánica: aquí se funden cuatro preposiciones con el artículo y no dos, y em más artículo da no y na, una palabra donde usted escribe dos. La segunda es de fondo: gostar no es « gustar ». No sólo pide un de que su verbo no pide — también cambia quién es el sujeto de la frase, y eso hay que rehacerlo entero.
Tutear y tratar de usted
4 ThemenLa arquitectura le resultará conocida. Tu es su « tú » y toma la segunda persona; você se comporta como su « usted », con el verbo en tercera; o senhor y a senhora son todavía más formales. Hasta aquí no hay nada que aprender de nuevo, sólo palabras que cambiar. Lo que sí hay que aprender es dónde cae cada una, porque no cae donde usted esperaría. En Portugal você no es el equivalente cómodo de « usted »: dicho a alguien mayor o a un superior suena seco, y por eso el recurso más frecuente no es un pronombre sino *ninguno*. Se quita el pronombre, se conjuga en tercera persona y, si se sabe, se dice el nombre con artículo: a Ana quer um café? Es la forma que más se oye y la que a un hispanohablante no se le ocurre sola.
Los verbos reflexivos
4 ThemenEl sistema entero es el suyo. Me, te, se, nos, vos, se son sus pronombres reflexivos; el se impersonal de vende-se casa es su « se vende casa »; y la lista de verbos que cambian de sentido con se — ir / ir-se, encontrar / encontrar-se — es prácticamente la misma. Lo que hay que rehacer es mecánico y aparece en cada frase. El pronombre no va delante del verbo sino detrás, con guion: su « me levanto » es levanto-me. Y en la primera persona del plural el verbo pierde su -s antes de -nos: levantamo-nos, no levantamos-nos. Dos reglas pequeñas que se aplican cientos de veces al día.
La pasiva
4 ThemenLas cuatro maneras son las del español, una por una. La pasiva con ser y el participio concordando: a casa foi vendida. La pasiva refleja: vendeu-se a casa. El estado con estar: a porta está fechada. Y la tercera persona del plural sin sujeto: roubaram-me a mala. Lo que hay que mirar son tres detalles y ninguno es de construcción. El agente lleva por como en español, pero por se funde con el artículo y da pelo y pela. El pronombre de la pasiva refleja va detrás del verbo. Y en el reparto entre los dos participios que tienen muchos verbos — aceite contra aceitado — el portugués es mucho más estricto que su lengua.
El conjuntivo
4 ThemenEl conjuntivo no es un tiempo sino una postura, y es la suya: aparece donde algo se desea, se duda, se teme o se exige, es decir donde no se afirma que las cosas sean así. La lista de disparadores es prácticamente la de su subjuntivo, y la manera de formarlo también — de la forma de « yo », con los irregulares heredados. Lo que cambia es el número de tiempos. Usted tiene dos vivos, presente e imperfecto; aquí hay tres, porque el *futuro do conjuntivo* sigue en pleno uso. Es su hablare, el que sólo sobrevive en refranes y en textos legales; aquí se dice cada vez que se habla de algo que aún no ha pasado, después de quando, se y assim que.
Las condiciones
7 ThemenUna oración con se tiene dos mitades, y la forma de las dos depende de lo probable que sea la condición. El segundo tipo y el tercero son los suyos sin retoque: se tivesse tempo, ia es « si tuviera tiempo, iría », y se tivesse tido tempo, teria ido es « si hubiera tenido tiempo, habría ido ». El primero no. A usted le enseñaron una regla sin excepciones — « tras si nunca va el subjuntivo » — y aquí está invertida: después de se va el futuro del conjuntivo siempre que se hable de algo por venir. Se tiver tempo, vou. Poner el presente no produce una frase incorrecta sino otra frase, la de una costumbre, y por eso el fallo puede durar años sin que nadie lo señale.
Las oraciones subordinadas
4 ThemenQue encabeza casi cualquier subordinada: el « que » completivo y el relativo, para personas y para cosas, en singular y en plural. Es su propio que, con el mismo doble oficio, y tampoco se puede omitir en ninguna de las dos lenguas. La particularidad es otra: el *infinitivo personal*. Antes de sairmos significa « antes de que salgamos » — el infinitivo recibe una desinencia de persona y sustituye a una subordinada entera. No existe en español ni en ninguna otra lengua romance, y es lo que más claramente distingue a alguien que ha pasado del nivel medio.
El estilo indirecto
5 ThemenLa concordancia de tiempos es la suya y pasa entera: verbo introductor en presente y no se mueve nada, en pasado y todo retrocede un paso. Diz que está cansado frente a Disse que estava cansado. Eso no hay que volver a aprenderlo. Lo que cambia es más pequeño y por eso más traicionero. El pronombre no se duplica: o el nombre o el pronombre, nunca los dos. La interrogativa indirecta no lleva tilde, porque el portugués no marca así la pregunta. Y pagara, que en español es subjuntivo, aquí es indicativo y significa « había pagado » — la misma palabra en el otro modo.
Lo que va detrás de un verbo
8 ThemenLa máquina es la suya: dos verbos seguidos, el segundo en infinitivo, y en medio nada, a o de — como « quiero salir », « empiezo a salir », « dejo de fumar ». Los grupos coinciden casi siempre, mucho más que con el francés o el italiano. Lo que se mueve son tres piezas muy usadas. Su « tener que » aquí prefiere de: tenho de partir. Su « voy a comprar » pierde la a y queda vou comprar. Y sus perífrasis con gerundio — « sigue lloviendo », « anda diciendo » — en Portugal se hacen con a y un infinitivo: continua a chover, anda a dizer.
El acabado
8 ThemenNada de lo que sigue es una gramática aparte: es lo que queda cuando los tiempos ya están aprendidos. Un verbo construido de otra manera, otro que hace cuatro trabajos, los signos sobre las letras y las palabras pequeñas que hacen que una frase afirme menos de lo que dice. Los acentos no son adorno. Avô es el abuelo y avó la abuela; pode es « puede » y pôde « pudo ». Quien los deja caer escribe otra palabra — y una que existe, de modo que ningún corrector la subraya.