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Aprender alemán: preguntas frecuentes

29 preguntas que de verdad se hacen al aprender alemán, con respuestas que se sostienen solas. Donde hay más que decir, el enlace va debajo, no en lugar de la respuesta.

Para empezar

Por dónde empezar, cuánto se tarda, qué alemán aprender y qué significan los niveles.

¿Cómo empiezo a aprender alemán?

Con tres cosas a la vez y no una detrás de otra: el presente de los verbos que usas a diario, un primer vocabulario de sustantivos aprendidos siempre con su artículo, y la regla de que en una frase afirmativa el verbo va en segundo lugar. La gramática sola no te da nada que decir; las listas de palabras solas te dejan recitando listas. Di frases enteras en voz alta desde el primer día — Ich heiße Lucía. Ich komme aus Sevilla. Ich wohne jetzt in Hamburg. — y fíjate en que el alemán no deja fuera el ich como el español deja fuera el «yo»: ese pequeño pronombre es parte del molde de cada frase que vendrá después.

La gramática, nivel por nivel

¿Qué significan A1, A2, B1, B2, C1 y C2 en esta página?

Son los seis peldaños de una escala europea muy extendida, desde las primeras frases (A1) hasta el dominio sin esfuerzo (C2). Las etiquetas puede usarlas cualquiera; la descripción oficial de cada peldaño no, y esta página no la reproduce. Lo que encuentras aquí es una ordenación propia del material, con un criterio declarado: no se pregunta lo difícil que es una palabra, sino a partir de qué momento no puedes arreglártelas sin ella. der Kühlschrank, «la nevera», es larga y está en A1, porque hay una en cada cocina; leugnen, «negar (un hecho)», es corta y está en C1, porque se puede llegar muy lejos sin necesitarla.

Las listas de vocabulario

¿Cuánto se tarda en aprender alemán?

No hay una cifra honrada en horas, y la página que la da como un hecho se la ha inventado: depende de lo que ya sabes, de cuánto practicas y de para qué necesitas el idioma. Dos cosas sí se pueden decir. El vocabulario cotidiano se parece menos al español que el de otras lenguas románicas, pero hay más terreno común del que parece: die Universität, die Musik, das Problem, die Nation y muchas palabras cultas se reconocen enseguida. Y tienes ventajas que se pasan por alto: el español ya conjuga cada verbo por personas y ya da género a cada sustantivo, así que ninguna de las dos ideas es nueva para ti — lo nuevo es la forma que toman en alemán, junto con los casos y el orden de las palabras, que llegan casi desde la primera frase.

El vocabulario por temas

¿Qué alemán aprendo: el de Alemania, el de Austria o el de Suiza?

La lengua estándar, que los tres países comparten por escrito y que se distingue sobre todo en vocabulario y en algunas costumbres. En Austria se dice der Jänner donde en Alemania se dice der Januar, y der Paradeiser por die Tomate; en Suiza se va en Velo y no en Fahrrad, y nunca se escribe ß, así que Strasse es correcto allí y en ningún otro sitio. En el sur y en Austria se dice ich bin gesessen donde el norte dice ich habe gesessen, y ambas formas son estándar. Lo que sí es distinto de verdad es el habla cotidiana de la Suiza germanohablante: es dialecto, que hasta a muchos alemanes les cuesta seguir, mientras que el alemán estándar queda para la escritura, las noticias y la escuela. Empieza por el estándar y añade las palabras del lugar al que vas.

haben o sein, también en el sur

Gramática

Los puntos en los que el alemán más a menudo desconcierta a un hispanohablante.

¿Tengo que aprender der, die o das con cada sustantivo?

Sí, y conviene hacerlo desde el primer sustantivo. El español te ha acostumbrado a que cada nombre tenga género, pero el alemán tiene tres y casi nunca coinciden con los españoles: «el sol» es die Sonne, «la luna» es der Mond, «el coche» es das Auto y «la mesa» es der Tisch. Así que no traslades el género del español: apréndelo con la palabra, junto con el plural. Las terminaciones ayudan: un sustantivo formado con -ung, -heit, -keit o -schaft es femenino (die Zeitung, die Freiheit), y uno con -chen o -lein es neutro — por eso das Mädchen, «la chica», es neutro: lo decide la terminación, no la persona.

Adivinar el género por la terminación

¿Qué son los casos del alemán y los necesito de verdad?

Son cuatro: nominativo, acusativo, dativo y genitivo. El español conserva restos del mismo sistema en los pronombres — «él», «lo», «le» —, y con eso ya distingues sin pensarlo entre «lo veo» y «le doy el libro». El alemán lleva esa distinción al artículo: der Hund hace algo, den Hund lo recibe. Por eso puede mover las palabras sin cambiar quién hace qué: Der Mann beißt den Hund y Den Hund beißt der Mann dicen lo mismo, igual que en español «al perro lo muerde el hombre», donde la «a» y el «lo» hacen el trabajo del artículo. Los casos sirven para que te entiendan con precisión, no para que te entiendan sin más, así que tómalos por orden: nominativo y acusativo primero, luego el dativo y el genitivo al final.

Para qué sirve cada uno de los cuatro casos

¿Por qué no puedo omitir el sujeto como en español?

Porque en alemán la terminación del verbo no basta para que la frase esté completa. En español «vengo mañana» es una frase perfecta; en alemán hace falta Ich komme morgen, y un Komme morgen suena a telegrama. Llega a tal punto que el alemán pone un sujeto donde el español no tiene ninguno: «llueve» es Es regnet, «hace frío» es Es ist kalt. Solo el imperativo va sin sujeto de forma normal (Komm!). Es uno de los hábitos que más cuesta perder al hablar deprisa, y por eso vale la pena fijarlo desde el principio.

Los muchos oficios de es

¿Por qué el verbo va en segundo lugar, y a veces al final?

En una frase afirmativa corriente, el verbo conjugado ocupa el segundo puesto, sea lo que sea lo que vaya delante. El español también dice «hoy voy al cine», con el verbo detrás del «hoy»; lo que choca es que en alemán el sujeto tiene que aparecer y va detrás del verbo: Heute gehe ich ins Kino. En una oración que empieza por weil, dass, wenn y palabras parecidas, el verbo se va al final del todo: Ich bleibe zu Hause, weil ich morgen früh arbeiten muss. Las dos reglas son fijas, y eso las hace más fáciles de lo que parecen: en cuanto sabes qué clase de oración es, sabes dónde va el verbo.

El verbo va segundo

¿Por qué hay un trozo del verbo al final de la frase?

Porque el alemán parte a menudo el verbo en dos y mete el resto de la frase entre las dos mitades. En un verbo separable, el prefijo se va al final: anrufen, «llamar por teléfono», da Ich rufe dich morgen an. El mismo marco sirve para el Perfekt (Ich habe das Buch gestern gelesen) y para un verbo modal con su infinitivo (Ich muss heute lange arbeiten). En español el participio y el infinitivo van pegados al auxiliar; en alemán se alejan hasta el final. Por eso la última palabra completa a menudo el sentido — Ich rufe dich morgen an y Ich rufe dich morgen zurück solo se distinguen ahí — y escuchar hasta el final es un hábito que conviene adquirir pronto.

El paréntesis verbal

¿Cuándo digo du y cuándo Sie?

Sie a cualquier adulto que no conoces, en tiendas y oficinas, y en el trabajo mientras no te digan otra cosa; du a niños, familia, amigos y a quien te lo ofrezca. Ese ofrecimiento es un pequeño ritual, que suele hacer la persona mayor o de más rango, y esperarlo nunca es un error. Si vienes de España, ten en cuenta que allí se tutea con mucha facilidad, y pasar al du por tu cuenta con un desconocido se nota más que quedarse demasiado tiempo en el Sie. Entre jóvenes, en muchas empresas y en internet, el du es habitual desde el principio. Igual que «usted» toma la forma de tercera persona, Sie toma la de «ellos», tanto para una persona como para varias, y siempre se escribe con mayúscula: Kommen Sie mit?

du, Sie y cuánta formalidad usar

¿Qué pasado uso: Perfekt o Präteritum?

En la conversación, casi siempre el Perfekt: Ich habe gestern Fußball gespielt. Por escrito, sobre todo en relatos e informes, el Präteritum: Er spielte jeden Samstag. Unos pocos verbos muy frecuentes usan el Präteritum también al hablar — war, hatte y los modales, como konnte y musste. Aquí el español de España te despista: el Perfekt se parece a «he jugado», pero no sigue la regla de «hoy he jugado» frente a «ayer jugué». Ich habe ihn gestern gesehen es correcto, aunque «lo he visto ayer» no lo sea. Y el Präteritum no es el indefinido: la diferencia entre los dos pasados alemanes es de estilo, no de cuándo ocurrió algo ni de si ha terminado.

El Perfekt

¿Por qué unos verbos forman el pasado con haben y otros con sein?

Porque el alemán tiene dos auxiliares donde el español solo usa «haber». La mayoría de los verbos va con haben: Ich habe gegessen. Con sein van los que expresan un desplazamiento o un cambio de estado y no llevan complemento directo: Ich bin nach Berlin gefahren, Ich bin spät eingeschlafen, y además sein y bleiben mismos (Ich bin dort gewesen, Ich bin geblieben). Como el español no te da ninguna pista, lo práctico es aprender el auxiliar junto con el participio de cada verbo de movimiento.

haben o sein en el perfecto

¿Cómo se dice «ser» y «estar» en alemán?

Con un solo verbo, sein, para los dos: Ich bin Lehrerin, «soy profesora», y Ich bin müde, «estoy cansada». La distinción que el español hace con dos verbos, el alemán la deja al contexto, así que por ese lado no hay nada que aprender. La sorpresa viene en otro sitio: para decir dónde está una cosa, el alemán prefiere a menudo un verbo de posición en lugar de sein — Das Buch liegt auf dem Tisch, porque está tumbado, y Die Flasche steht im Kühlschrank, porque está de pie.

sein y haben

¿Por qué los sustantivos se escriben con mayúscula?

Porque en alemán todos los sustantivos llevan mayúscula inicial, estén donde estén: Der Hund schläft im Garten. Lo mismo vale para un verbo o un adjetivo convertido en sustantivo (das Essen, das Gute) y para el Sie de cortesía. Para quien lee, es una ayuda: en una frase larga, las mayúsculas te señalan de un vistazo dónde están los nombres. Los adjetivos de nacionalidad, en cambio, van con minúscula, igual que en español: ein spanischer Wein.

Qué palabras llevan mayúscula

¿Por qué cambia tanto la terminación de los adjetivos?

Porque el adjetivo alemán concuerda no solo en género y número, como en español, sino también en caso, y su terminación depende además de si delante hay artículo y de cuál: der rote Wagen, ein roter Wagen, mit dem roten Wagen. Dos cosas lo simplifican. El adjetivo va siempre delante del sustantivo, nunca detrás como en «un coche rojo». Y detrás de sein no lleva terminación ninguna: Der Wagen ist rot, Die Blumen sind rot — justo donde el español sí concuerda.

Las terminaciones del adjetivo

¿Tiene el alemán subjuntivo?

Tiene algo con nombre parecido, el Konjunktiv, pero no hace el trabajo del subjuntivo español. Donde el español lo exige — «quiero que vengas», «cuando llegues», «aunque llueva» — el alemán usa el indicativo normal: Ich will, dass du kommst, wenn du ankommst, auch wenn es regnet. El Konjunktiv II se parece más al condicional y al «si tuviera» del español: Wenn ich Zeit hätte, würde ich kommen, «si tuviera tiempo, vendría»; sirve también para pedir con cortesía: Könnten Sie mir helfen?

Konjunktiv II

¿Por qué los periódicos alemanes escriben sei en lugar de ist?

Es el Konjunktiv I, la forma con la que el alemán cuenta lo que ha dicho otro sin hacerse responsable: Der Minister sagte, er sei zufrieden. Marca la frase como una información de segunda mano, un trabajo que en español hacen expresiones como «según él» o «al parecer». Lo verás constantemente en la prensa y muy poco en la conversación, donde se usa el indicativo o el Konjunktiv II (er wäre zufrieden). Para quien aprende, es una forma que hay que reconocer mucho antes de tener que producirla.

Konjunktiv I

¿Qué significan palabritas como doch, mal o ja?

Por sí solas, casi nada que se pueda traducir; en una frase, mucho. Son partículas modales y llevan la actitud del hablante: Komm doch mit! es una invitación amistosa, Mach mal Pause suaviza una sugerencia y Das ist ja interessant marca sorpresa. El español hace un trabajo parecido con la entonación y con palabras como «anda», «hombre» o «pues» — «¡vente, hombre!». Una frase sin ellas es correcta pero puede sonar seca; apréndelas en frases enteras, porque la entrada de doch en un diccionario no te dirá gran cosa.

Las partículas modales

Palabras y sonidos

Qué palabras primero, cuáles engañan, cómo retenerlas y cómo pronunciarlas.

¿Cuántas palabras de alemán necesito?

Ninguna cifra única es honrada, porque depende de lo que quieras hacer y de lo que cuente como saber una palabra. Hay dos cosas más importantes que el total. Una palabra que encuentras al hablar vale por varias que solo reconoces al leer, así que practica del español al alemán en lugar de releer listas. Y el alemán forma palabras nuevas con las que ya tiene, así que cada sustantivo que aprendes rinde más de lo que parece: die Hand y der Schuh te dan der Handschuh, «el guante».

Las listas de vocabulario

¿Qué palabras alemanas aprendo primero?

No las más interesantes, sino las que aparecen en una de cada dos frases: los verbos sein, haben, werden, machen, gehen y kommen; los interrogativos wer, was, wo, wann, wie y warum; los números, los días y las horas; y las palabras pequeñas que sostienen una frase, como aber, auch, noch y schon. No llaman la atención y cargan con la mitad de todo lo que dices.

Las listas de vocabulario

¿Merece la pena aprender vocabulario por temas?

Sí, cuando ya tienes las palabras que toda frase necesita. Los temas ayudan de dos maneras: las palabras de una misma situación se recuerdan mejor juntas — der Löffel, die Gabel, das Messer — y puedes prepararte para una situación concreta, como ir al médico, ver un piso o una entrevista de trabajo, antes de que llegue. Donde despistan es al principio del todo, cuando una lista de animales parece más gratificante que las palabras que sostienen una frase.

El vocabulario por temas

¿Tiene el alemán verbos irregulares?

Sí, y el español te ha preparado mejor de lo que crees. Los verbos fuertes cambian la vocal de la raíz en el pasado: singen – sang – gesungen, trinken – trank – getrunken. Algunos la cambian también en el presente, igual que «pensar» da «piensa», pero solo en las formas de du y er: ich fahre, pero du fährst y er fährt; ich gebe, pero du gibst. Ninguna regla dice qué verbos son fuertes, así que cada uno se aprende con sus tres formas, como «tener» se aprende con «tuve».

Los verbos irregulares

¿Por qué las palabras alemanas son tan largas?

Porque el alemán escribe en una sola palabra lo que el español dice con «de» o «para»: «la llave de la puerta» es der Türschlüssel, «la lavadora» es die Waschmaschine, una «máquina de lavar». El orden es el inverso del español: la parte que dice qué es la cosa va al final y decide el género, y todo lo que va delante la precisa. die Tür y der Schlüssel dan der Türschlüssel, que es una llave y por eso masculino. Lee las palabras largas empezando por la derecha.

Sustantivos compuestos

¿Cómo practico la pronunciación del alemán?

Partiendo de la escritura, que en alemán es casi tan fiable como en español. Unas pocas reglas hacen casi todo: la h delante de vocal se pronuncia, como una «j» suave (Haus); la w suena como una «v» con los dientes sobre el labio, un sonido que el español no tiene, así que Wein y Bein son palabras distintas; la z suena «ts» (Zeit); ei suena «ai» e ie una «i» larga, así que Wein y Wien no se parecen; y una d a final de palabra suena «t» (Hund). Delante de st y sp no añadas una «e»: Student empieza directamente con la consonante. Después practica por parejas los sonidos que el español no tiene — schon y schön, Mutter y Mütter — hasta oír la diferencia además de producirla. La ch tiene dos sonidos: tras a, o, u y au se parece a la «j» española (Buch); tras las demás vocales y tras consonante es un soplo con la lengua en la posición de una «i» (ich, Milch).

Qué dice la escritura sobre el sonido

¿Qué palabras alemanas se parecen al español pero significan otra cosa?

das Gymnasium es el instituto de secundaria, no el gimnasio, que es das Fitnessstudio. die Rente es la pensión de jubilación, no cualquier renta. die Mappe es una carpeta, no un mapa, que es die Karte — palabra que a su vez sirve para la tarjeta, la entrada y la carta del restaurante, pero nunca para una carta que se envía, que es der Brief. die Konkurrenz es la competencia entre empresas, no la concurrencia de público. Y die Tapete es el papel pintado de la pared, no un tapete.

¿Cómo dejo de sonar a traducción?

Aprendiendo como un bloque las expresiones que usan los germanohablantes, en lugar de montarlas palabra por palabra desde el español. Algunas coinciden: Ich habe Hunger es «tengo hambre», y Das ist mir egal es «me da igual». Otras no: «tengo veinte años» es Ich bin zwanzig Jahre alt, con sein; «tengo frío» es Mir ist kalt, y «hace calor» es Es ist warm. Ninguna se deduce de sus partes, y no hace falta: aprendida una vez como expresión, cada una está ahí cuando la necesitas.

Expresiones cotidianas

Esta página

De dónde sale el material, para quién es y lo que no es.

¿Puedo usar esta página si empiezo desde cero?

Sí. La gramática empieza por qué es un caso, los tres géneros y el presente, todas las explicaciones están en español y cada tema dice a qué nivel pertenece, así que puedes quedarte en A1 hasta que te sientas seguro y avanzar cuando lo estés.

La gramática, nivel por nivel

¿De dónde sale el material de esta página?

Cada explicación, frase de ejemplo, lista de palabras y ejercicio se ha escrito para esta página. Nada está tomado de un libro de texto, una gramática, un diccionario u otra web de idiomas — ni siquiera una lista de frecuencias, porque la selección y la ordenación de una lista están protegidas aunque las palabras sueltas no lo estén.

¿Me prepara esta página para un examen de alemán?

No, y es una constatación, no modestia: no sigue el programa de ningún examen publicado ni la reconoce ninguna institución examinadora. Explica y pregunta. Si necesitas un certificado, lo expide una institución examinadora; lo que practicas aquí te ayuda, pero no la sustituye.