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Pronunciación del alemán: 36 pares mínimos para escuchar

Un par mínimo son dos palabras que se distinguen en un solo sonido. Quien las distingue tiene el sonido. Quien no, dice durante años la misma palabra y se extraña de que le pregunten qué ha querido decir.

Esta lista es más corta que las habituales porque sigue una sola regla: solo figuran las distinciones que no existen en español. Una diferencia que la propia lengua ya hace no cuesta nada; las que no hace son las que merece la pena practicar.

Por eso cada uno de los 7 grupos dice primero qué hace en su lugar un hispanohablante. Esa es la información de verdad; las palabras de debajo son las pruebas. Aquí no hay transcripción fonética: quien conoce los signos no necesita esta página, y a quien no los conoce no le dicen nada.

Tür o Tour

Las vocales redondeadas de delante, ü [yː ʏ] y ö [øː œ], frente a u, o, i y e.

Qué ocurre aquí: El español tiene cinco vocales y ninguna se hace a la vez con la lengua adelantada, como para la «i», y los labios redondeados, como para la «u». Ante una ü, el hispanohablante elige una de las dos mitades: pone una «u» y Tür se convierte en Tour, o pone una «i» y für se convierte en vier. Con la ö pasa lo mismo entre la «e» y la «o»: schön suena a schon y können a kennen. Para hacer la [yː], di una «i» larga, deja la lengua exactamente donde está y redondea los labios como para silbar. Para la [øː], lo mismo a partir de la «e». Si al redondear la lengua se va hacia atrás, vuelves a tener una «u» o una «o».

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Tourgira, excursiónTürpuerta

Die Tour beginnt vor der Tür des Museums.La visita empieza delante de la puerta del museo.

Tour viene del francés y conserva su u larga [uː]: es la vocal que el hispanohablante tiende a poner también en Tür.
MuttermadreMüttermadres

Eine Mutter, zwei Mütter.Una madre, dos madres.

Aquí la diéresis sola forma el plural, igual que en Bruder y Brüder. Con una «u» española, Mütter vuelve a ser el singular.
viercuatrofürpara, por

Vier Karten für heute Abend, bitte.Cuatro entradas para esta noche, por favor.

Solo cambian los labios: estirados para vier, redondeados para für. La lengua no se mueve. Quien pone una «i» en für dice vier.
schonyaschönbonito, agradable

Es ist schon spät, aber der Abend war schön.Ya es tarde, pero ha sido una velada muy agradable.

kennenconocer (a alguien, un lugar)könnenpoder, saber hacer

Sie kennen das Lied, aber sie können es nicht singen.Conocen la canción, pero no saben cantarla.

Aquí la ö se opone a la e, no a la o: sin redondear los labios, können se queda en kennen.
druckenimprimirdrückenpulsar, apretar

Sie müssen zweimal drücken, um zu drucken.Hay que pulsar dos veces para imprimir.

musstetuvo que, tenía quemüsstetendría que, debería

Gestern musste ich arbeiten, und heute müsste ich eigentlich auch.Ayer tuve que trabajar, y hoy, en realidad, también debería.

La misma diéresis convierte konnte en könnte y wurde en würde: es toda la diferencia entre lo que pasó y lo que pasaría, como entre «tuvo» y «tendría».

Stadt o Staat

Vocal breve frente a vocal larga: [a] y [aː], [ɛ] y [eː], [ɔ] y [oː].

Qué ocurre aquí: En español la duración de una vocal no cambia el significado de nada, y el oído no está acostumbrado a fijarse en ella. En alemán casi todas las vocales tienen una forma breve y otra larga, y la duración sola separa palabras: [ʃtat] es una ciudad y [ʃtaːt] un Estado. En la «e», la «o» y la «i» cambia además el timbre: la breve es más abierta y relajada que la vocal española, la larga más cerrada y tensa. La buena noticia es que el hispanohablante no desliza las vocales largas, y ese es el error más difícil de quitar en otros; le basta con sostenerlas el doble. La ortografía ayuda: una consonante doble detrás (Bett, offen) marca la vocal breve; una vocal doble, una ie o una h muda (Staat, Miete, Höhle), la larga.

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StadtciudadStaatEstado

Die Stadt bekommt Geld vom Staat.La ciudad recibe dinero del Estado.

La grafía dt no dice nada sobre la duración: la vocal de Stadt es breve de todos modos.
BettcamaBeetarriate, bancal

Vom Bett aus sieht sie das Beet im Garten.Desde la cama ve el arriate del jardín.

Breve y abierta en das Bett, larga y cerrada en das Beet. Una «e» española de duración normal no es ninguna de las dos.
offenabiertoOfenhorno

Die Tür vom Ofen ist noch offen.La puerta del horno sigue abierta.

La o larga de Ofen es más cerrada que la española, con los labios bien redondeados y sin moverse de principio a fin.
Mittemitad, centroMietealquiler

Die Miete ist Mitte des Monats fällig.El alquiler se paga a mediados de mes.

La i larga de Miete es casi la «i» española, sostenida. La breve de Mitte es más floja, a medio camino hacia la «e».
Schiffbarcoschieftorcido, ladeado

Nach dem Sturm lag das Schiff schief im Hafen.Después de la tormenta, el barco quedó escorado en el puerto.

HölleinfiernoHöhlecueva

In der Höhle war es heiß wie in der Hölle.En la cueva hacía un calor infernal.

Las dos llevan los labios redondeados. Lo que cambia es la duración y, con ella, la abertura: [œ] breve en die Hölle, [øː] larga en die Höhle.

Beeren o Bären

La e larga [eː] frente a la ä larga [ɛː].

Qué ocurre aquí: Breves, la ä y la e suenan igual: Wände y Wende se dicen de la misma manera. Largas, son dos vocales distintas, y el español solo tiene una «e», que cae entre las dos. El hispanohablante pone su «e» en ambas palabras y Beeren y Bären se funden. La e larga alemana es más cerrada que la española: la lengua más alta, casi camino de la «i», y los labios estirados, como en una sonrisa. La ä larga es más abierta: la boca más abierta, camino de la «a». Buena parte de los hablantes del norte de Alemania también las confunden; la norma las mantiene separadas.

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BeerenbayasBärenosos

Im Herbst fressen die Bären viele Beeren.En otoño, los osos comen muchas bayas.

Si la «e» española sale igual en las dos, piensa en cerrar Beeren hacia la «i» y abrir Bären hacia la «a».
sehenversäensembrar

Wir säen im März und sehen im Mai die ersten Blätter.Sembramos en marzo y en mayo vemos las primeras hojas.

La h de sehen no se pronuncia; solo marca la vocal como larga.
EhrehonorÄhreespiga

Es war ihr eine Ehre, die erste Ähre zu schneiden.Para ella fue un honor cortar la primera espiga.

gebendargäbendarían, daríamos (subjuntivo II)

Wir geben, was wir können; mehr gäben wir, wenn wir mehr hätten.Damos lo que podemos; daríamos más si tuviéramos más.

Un subjuntivo que depende de una sola vocal, como musste y müsste. Donde la ä y la e largas se han fundido, solo la frase las distingue.

Kirche o Kirsche

Los dos sonidos de ch, [ç] y [x], frente a sch y k.

Qué ocurre aquí: La ch alemana son dos sonidos, y lo que va delante decide cuál. Detrás de a, o, u y au es [x], que es la jota española: Nacht y Buch no ofrecen dificultad, y Nacht no se confunde con nackt. El problema está en la otra: detrás de i, e, ä, ö, ü, ei, eu, de l, n y r, y en la terminación -chen, es [ç], un sonido que el español no tiene. El hispanohablante pone ahí también su jota, que suena áspera pero se entiende, o lee la grafía como la «ch» de «chico», y eso ya se acerca a Kirsche. Para la [ç], di la «y» de «mayo» sin voz, como en un susurro: la lengua pegada al paladar duro y los labios estirados. La sch [ʃ], en cambio, se hace con los labios adelantados, como para mandar callar.

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Nachtnochenacktdesnudo

Es war eine warme Nacht, und die Kinder liefen nackt durch den Garten.Era una noche cálida y los niños corrían desnudos por el jardín.

Con una jota, Nacht sale bien. Solo si se cambia por una k se convierte en la otra palabra.
achtochoAktacto (de una obra)

Der erste Akt dauert acht Minuten.El primer acto dura ocho minutos.

KircheiglesiaKirschecereza

Vor der Kirche verkauft sie Kirschen.Delante de la iglesia vende cerezas.

Detrás de la r, la ch es [ç]. Leída como la «ch» de «chico» o como una [ʃ], la iglesia se convierte en una cereza.
TeichestanqueTeigmasa (de pan o de pastel)

Die Reste vom Teig bekommen die Enten am Teich.Los patos del estanque se llevan lo que sobra de la masa.

La g de der Teig se dice [k] porque cierra la palabra. En la terminación -ig llega más lejos, hasta la [ç]: wichtig, König.
welchqué (exclamativo)welkmarchito

Welch schöne Blumen — schade, dass sie schon welk sind.¡Qué flores tan bonitas! Lástima que ya estén marchitas.

bitte o bitter

La r del fondo de la boca y la r que se convierte en vocal.

Qué ocurre aquí: La «r» española, un golpe de la punta de la lengua, se entiende en alemán, pero se nota enseguida. Al principio de sílaba, como en rot o Reise, la r alemana [ʁ] se hace al fondo de la boca: una jota suave y con voz. Al final de palabra, la terminación -er ni siquiera es una r, sino una vocal breve y abierta [ɐ], parecida a una «a» corta y relajada. El hispanohablante tiende a pronunciar la r que ve, y así mantiene bitter separado de bitte, pero con un acento muy marcado. El otro lado del par es la -e final: es una vocal neutra y floja [ə], que el español no tiene, y no una «e» plena como la de «pase». Relaja la -e y abre la -er hacia la «a»: entonces el contraste suena alemán.

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bittepor favorbitteramargo

Der Kaffee ist bitter — noch Zucker, bitte.El café está amargo: más azúcar, por favor.

El par para empezar: una -e floja frente a una -er que suena casi como una «a» breve, sin ninguna r que vibre.
eineunaeineruno (de ellos)

Einer der Gäste hat eine Frage.Uno de los invitados tiene una pregunta.

La terminación lleva la gramática: género, caso, si sigue o no un sustantivo. Quien confunde las dos terminaciones pierde esa información, y la frase deja de encajar.
dieseesta, estos, estasdiesereste (masculino)

Dieser Stuhl ist bequem, diese Bank nicht.Esta silla es cómoda; este banco, no.

En la traducción cambia el género: der Stuhl es masculino y die Bank femenino, al revés que «silla» y «banco».
WetteapuestaWettertiempo (meteorológico)

Ich gehe jede Wette ein, dass das Wetter hält.Me apuesto lo que quieras a que el tiempo aguanta.

Lehreaprendizaje (de un oficio)Lehrerprofesor, maestro

Nach der Lehre wurde er selbst Lehrer.Después del aprendizaje, él mismo se hizo profesor.

Las dos r en una palabra: la primera [ʁ] es consonante, la segunda [ɐ] es vocal. Ninguna de las dos es la «r» española.

reisen o reißen

Sonoras entre vocales, sordas a final de palabra.

Qué ocurre aquí: El español no tiene la «s» sonora como sonido propio: solo aparece sin querer delante de otra consonante sonora, como en «mismo» o «desde». Por eso reisen y reißen salen iguales, las dos con la «s» de «casa». En alemán, una s delante de vocal es sonora, un zumbido como el de una abeja, mientras que ß y ss son siempre sordas. Para encontrarla, di la «s» de «mismo» y alárgala. Con d y t la trampa es otra: la «d» española entre vocales es suave, casi una «z» sonora como en «cada», y la «t» española no lleva el soplo de aire que acompaña a la alemana, de modo que un oído alemán puede oír Seide donde se quería decir Seite. A final de palabra, en cambio, el alemán ensordece b, d, g y s — Rad y Rat son iguales —, y eso al hispanohablante no le cuesta. Los pares siguen la norma del norte y el centro de Alemania; en buena parte del sur, en Austria y en Suiza esa s es sorda también.

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reisenviajarreißenromperse, rasgar

Beim Reisen kann schon mal ein Riemen reißen.Cuando uno viaja, de vez en cuando se rompe una correa.

Sin la terminación desaparece la diferencia: er reist y er reißt se dicen igual, [ʁaɪ̯st].
SeidesedaSeitelado, página

Auf der ersten Seite geht es um Seide.La primera página trata de la seda.

Las dos empiezan con la s sonora [z]. La t de Seite lleva un soplo de aire detrás; la d de Seide es una «d» con cierre completo, como la de «anda».
weisesabioweißeblanca

Die weise alte Dame trug eine weiße Bluse.La anciana sabia llevaba una blusa blanca.

A final de palabra vuelven a coincidir: weiß — «blanco», y también «sé», de wissen — se dice [vaɪ̯s].
heiserroncoheißermás caliente

Je heißer der Saal wurde, desto heiserer klang der Redner.Cuanto más se caldeaba la sala, más ronco sonaba el orador.

MusemusaMußesosiego, ocio

Ohne Muße küsst einen auch die Muse nicht.Sin sosiego, ni la musa te besa.

En alemán, a quien le llega la inspiración lo ha besado la musa: von der Muse geküsst werden.

Eis o heiß

El golpe de glotis [ʔ] delante de vocal, frente a h y r.

Qué ocurre aquí: El español enlaza las palabras: «los otros» se dice «lo-sotros», sin corte. El alemán no une una palabra o una raíz que empieza por vocal a lo que va delante: cierra la garganta un instante y la vuelve a abrir, el golpe de glotis [ʔ], el mismo cierre que se nota justo antes de toser. Si se enlaza a la española, vereisen se convierte en verreisen. La segunda trampa es la h: en español es muda, y el hispanohablante la calla también en alemán, donde sí suena. Sin ella, Haus es aus y heiß es Eis. La h alemana es solo aliento, como al empañar un cristal; no hace falta una jota, que en Haus suena demasiado áspera.

UnasignificaLa otrasignifica
Eishielo, heladoheißcaliente, caluroso

Wenn es heiß ist, wollen alle Eis.Cuando hace calor, todo el mundo quiere helado.

El par más típico del hispanohablante: sin la h, el calor se vuelve helado.
ausfuera, deHauscasa

Um acht geht sie aus dem Haus.Sale de casa a las ocho.

Endefinal, finHändemanos

Am Ende des Tages hatten alle kalte Hände.Al final del día, todos tenían las manos frías.

El golpe funciona también entre palabras: am Ende se dice [am ˈʔɛndə], nunca «a-mende», como haría el enlace español.
vereisenhelarse, cubrirse de hieloverreisenirse de viaje

Wir wollten morgen verreisen, aber die Straßen sollen vereisen.Queríamos irnos de viaje mañana, pero dicen que las carreteras se van a helar.

El golpe está dentro de la palabra, al principio de la raíz: ver|eisen [fɛɐ̯ˈʔaɪ̯zn̩]. Si se enlaza con la r, uno se va de vacaciones en lugar de helarse.

Escuchar y distinguir

Se pronuncia una de las dos palabras y usted dice cuál. Dos opciones significan que al azar se acierta la mitad. Por eso cada par sale dos veces, una por palabra. Quien no tiene el sonido se queda en el cincuenta por ciento entre las dos, y eso se ve; un acierto suelto no se vería.