Coreano para principiantes
Quien empieza de cero no necesita un panorama, sino un orden. Esta página propone uno: seis pasos, cada uno con su tema de gramática, las palabras a juego y una explicación de por qué está donde está.
Por qué un orden y no una lista
Esta web tiene 150 temas de gramática. Para quien empieza, eso no es una oferta, sino un muro: todo parece igual de importante, y la entrada obvia —empezar por el principio— lleva a los tiempos verbales antes de tener una sola frase.
Por eso el orden de abajo no es una clasificación del temario, sino una recomendación, y sigue una regla: cada paso tiene que hacer posible una frase más que antes no se podía decir. Todo lo que no lo haga, por correcto que sea, viene después.
Tres cosas antes de empezar
- Veinte minutos seis días a la semana valen más que dos horas en uno. No es un sermón, sino la razón por la que esta web tiene un objetivo diario: el repaso funciona por intervalos, y hacen falta varios.
- La pronunciación no se aprende aquí. Esta web explica y pregunta, las dos cosas por escrito. Hablar y escuchar se aprende con personas o con grabaciones; para eso no es un sustituto ni pretende serlo.
- Los errores son el objetivo del ejercicio, no su fracaso. Lo que respondas mal vuelve mañana; lo que ya sabes, dentro de cinco semanas. Quien solo practica lo que ya sabe no avanza.
Los primeros seis pasos
Primero el hangul. Catorce consonantes y diez vocales que se juntan en bloques de una sílaba: 한 es h + a + n. Una tarde con las letras basta para leer cada palabra de este sitio, y la romanización que va debajo se puede apagar en cuanto ya no la necesites.
Para acompañarlo: Saludos y fórmulas fijas, 39 palabras.
El verbo va al final. Todo lo demás — quién, qué, dónde, cuándo — va delante, y lo que se sobreentiende se calla, como el sujeto en español: 저는 학생이에요, «soy estudiante», literalmente «yo, en cuanto a mí, estudiante soy».
Para acompañarlo: Personas y familia, 39 palabras.
Donde el español pone una preposición delante («a», «en», «de»), el coreano pega una partícula detrás del sustantivo. 는 marca de qué trata la frase: 저는, «en cuanto a mí». Su forma depende del sonido anterior — 은 tras consonante, 는 tras vocal —, y ese patrón se repite en casi todas las partículas.
Para acompañarlo: Yo y tú, esto y eso, quién y qué, 44 palabras.
El complemento directo lleva 을 o 를: 커피를 마셔요, «tomo café». Como cada sustantivo lleva su partícula, el orden de los sustantivos puede cambiar sin que cambie el sentido; solo el verbo tiene que quedarse al final.
Para acompañarlo: Comida y bebida, 41 palabras.
La terminación cortés -아요/어요 es la que usarás con casi todo el mundo. No cambia con la persona — 가요 es «voy», «vas», «va» y «vamos» —, pero su vocal depende de la última vocal de la raíz: 가요, 먹어요, y 해요 para todos los verbos en 하다.
Para acompañarlo: Los primeros verbos, 39 palabras.
El pasado es una sílaba más antes de la terminación: 먹어요, 먹었어요. Una sola forma sirve para «comí», «comía» y «he comido»: el coreano no separa el pretérito indefinido del imperfecto como el español.
Para acompañarlo: El reloj y el calendario, 41 palabras.
¿Y después?
Tras estos seis pasos ya salen frases sencillas en presente y en pasado, preguntas y los primeros centenares de palabras. Ese es el momento en que un orden deja de hacer falta: a partir de aquí, el camino depende de para qué necesites el idioma.
Los 36 temas del nivel 1 están completos en la página de 1; si prefieres practicar ya en lugar de leer, empieza por la ración diaria: ella misma decide qué toca hoy.