Ir al contenido
EveryLingua

Pronunciación del portugués: 37 pares mínimos para escuchar

Un par mínimo son dos palabras que se distinguen en un solo sonido. Quien las distingue tiene el sonido. Quien no, dice durante años la misma palabra y se extraña de que le pregunten qué ha querido decir.

Esta lista es más corta que las habituales porque sigue una sola regla: solo figuran las distinciones que no existen en español. Una diferencia que la propia lengua ya hace no cuesta nada; las que no hace son las que merece la pena practicar.

Por eso cada uno de los 6 grupos dice primero qué hace en su lugar un hispanohablante. Esa es la información de verdad; las palabras de debajo son las pruebas. Aquí no hay transcripción fonética: quien conoce los signos no necesita esta página, y a quien no los conoce no le dicen nada.

Vocal abierta y vocal cerrada

Lo abierta que esté la boca decide la palabra.

Qué ocurre aquí: El portugués tiene dos o y dos e tónicas, y cada par distingue palabras: avô es el abuelo y avó la abuela. El español tiene una sola o y una sola e, a medio camino entre las dos portuguesas, y el hispanohablante las usa para todo; así dice las dos palabras igual y solo acierta una de cada dos veces. La ó abierta se pronuncia con la boca más abierta que la o española, un poco hacia la a; la ô cerrada, con los labios más redondeados y la lengua más alta, un poco hacia la u. Con la e ocurre lo mismo: é es más abierta que la española y ê más cerrada. La escritura solo ayuda donde hay acento gráfico: el circunflejo marca la cerrada y el agudo la abierta. En las demás palabras la vocal se aprende con la palabra.

UnasignificaLa otrasignifica
avôel abueloavóla abuela

O meu avô mora no Porto.Mi abuelo vive en Oporto.

En español, abuelo y abuela se distinguen por la última vocal; en portugués, por lo abierta que está la o. Aquí el acento gráfico ayuda: circunflejo para la cerrada, agudo para la abierta.
porpor, para (preposición)pôrponer

Vou pôr a mesa.Voy a poner la mesa.

Átona, por suena casi «pur»; pôr lleva una o tónica y cerrada. El circunflejo del verbo se mantiene para no confundirlo con la preposición.
possopuedopoçoel pozo

Não posso ir hoje.Hoy no puedo ir.

Ninguna de las dos lleva acento gráfico, así que la escritura no avisa: posso tiene la o abierta y poço la cerrada.
formala forma, la manerafôrmael molde (de repostería)

Não é a melhor forma de o dizer.No es la mejor forma de decirlo.

Desde el Acuerdo Ortográfico de 1990, el circunflejo de fôrma es opcional en Portugal y se escribe cuando hace falta evitar la confusión.
nósnosotrosnosnos (átono)

Nós vamos a pé.Nosotros vamos a pie.

El pronombre sujeto lleva la o abierta; el complemento átono se reduce a algo parecido a «nush».
esteesteestáestá (estar: estado, lugar)

Este comboio está atrasado.Este tren va con retraso.

Las dos palabras existen igual en español, pero en portugués suenan más lejos una de otra: en está la primera e casi desaparece, y la palabra se oye como «shtá».
sedela sedsedala seda

Tenho sede.Tengo sed.

La diferencia de apertura está dentro de la propia sede: con e cerrada es «sed»; con e abierta, «sede». Las dos se escriben igual.

Vocales nasales

La vocal sale por la nariz: es otro sonido, no una vocal con una n detrás.

Qué ocurre aquí: Una vocal con la tilde de la ñ encima (ã, õ), o seguida de m o n a final de sílaba, es nasal: el aire sale a la vez por la nariz y por la boca, y la m o la n no se pronuncian como consonante propia. El español no tiene vocales nasales, así que el hispanohablante lee lo que ve y cierra la vocal con una consonante: sim le sale como «sin», y bom como «bon». En sim los labios no se juntan y la lengua no toca nada; la i sigue sonando, pero por la nariz. Las terminaciones -ão y -am piden un cuidado especial: no son «ao» ni «an», sino una a oscura y nasal que termina en una u breve, también nasal. Dicho como «mao», mão se convierte en mau.

UnasignificaLa otrasignifica
láallí, allálãla lana

A camisola é de lã.El jersey es de lana.

La n de «lana» se perdió en portugués y solo queda en la nasalidad de la vocal. Lo mismo pasa en mão, «mano», y en pão, «pan».
maumalomãola mano

Dá-me a mão.Dame la mano.

Mau suena casi como un «mao» español; mão no. Y es femenina, como en español: a mão.
pauel palopãoel pan

Comprei pão na padaria.Compré pan en la panadería.

El mismo contraste que mau y mão, en una palabra que se usa cada mañana.
vivivimvine

Vim de comboio.He venido en tren.

Vi es igual que en español. Vim no termina en m: los labios no se cierran.
sisí (pronombre, tras preposición)simsí (respuesta)

Sim, com certeza.Sí, claro.

Trampa doble para el lector español: el «sí» de respuesta es sim, con vocal nasal, y si es solo el pronombre de «para sí». El «si» condicional es se.
rise ríerimel riñón

Ele ri muito.Se ríe mucho.

Las dos empiezan por la r fuerte, como toda r inicial, y en Portugal esa r suele sonar al fondo de la boca.
lêleelemleen (se escribe leem)

Ele lê o jornal todos os dias.Lee el periódico todos los días.

La forma correcta del plural es leem; lem aparece aquí solo para poner una vocal nasal junto a una que no lo es.
cáaquí, acácãla cana (pelo blanco)

Vem cá!¡Ven aquí!

Cã es la «cana» española con la n perdida, como en lã. Casi solo se usa en plural, cãs, y en lengua cuidada.

Las dos erres

La misma pareja que en español, con otro sonido para la fuerte.

Qué ocurre aquí: Aquí el hispanohablante parte con ventaja: el portugués distingue la r simple de la fuerte igual que el español y en los mismos lugares. Entre vocales, una r es un toque rápido de la lengua, como en «caro»; rr y la r a principio de palabra o detrás de l, n o s son la fuerte, como en «carro», «rato» o «honra». Lo que cambia es cómo suena la fuerte. En Portugal no suele ser la vibrante española, sino un sonido áspero que se forma al fondo de la boca, parecido a la r francesa, y el oído español tiende a tomarlo por una jota suave. La vibrante de punta de lengua sigue viva en algunas zonas y en hablantes mayores, y se entiende sin problema; decir carro a la española no es un error, sino un acento. El riesgo está en el oído: se espera una r y llega algo que suena a otra consonante. La r a final de sílaba es el toque simple, como en español: mar, porta.

UnasignificaLa otrasignifica
carocarocarroel coche

Este hotel é muito caro.Este hotel es muy caro.

La misma pareja que en español, con el mismo contraste. En Portugal, carro es la palabra corriente para el coche.
coroel corocorrocorro

Corro todas as manhãs.Corro todas las mañanas.

Las dos palabras existen igual en español y significan lo mismo; solo cambia cómo suena la rr.
morovivo (en un sitio)morroel cerro, la colina

Moro perto da estação.Vivo cerca de la estación.

No son el «moro» y el «morro» españoles: moro es de morar, «vivir en un sitio», y morro es también «muero», de morrer.
paraparaparrala parra

Isto é para ti.Esto es para ti.

Otra pareja idéntica a la española. En el habla rápida, para se reduce a menudo a pra.
eraeraerrase equivoca

Era tarde quando chegámos.Era tarde cuando llegamos.

Chegámos suele llevar acento en Portugal para distinguir el pasado del presente chegamos, una diferencia que el español no marca: «llegamos» sirve para los dos.

lh y nh

Dos sonidos que el español conoce, con otra ortografía.

Qué ocurre aquí: nh es exactamente la ñ española: sonho suena como sonaría «soño». lh es la elle tradicional, la que se pronuncia con el centro de la lengua pegado al paladar y que separa «pollo» de «poyo». La mayoría de los hispanohablantes de hoy son yeístas y no tienen ese sonido: dicen la ll igual que la y, y con ese hábito malha sale como «maya», que un portugués no reconoce. Quien conserva la elle, como ocurre en algunas zonas y entre quienes hablan catalán, ya tiene el sonido. Los demás tienen que buscarlo: es una l hecha no con la punta sino con el centro de la lengua contra el paladar, sin que se oiga una y detrás. La trampa ortográfica va en sentido contrario: el portugués no escribe ll, y muchas palabras que en español llevan ll llevan allí una l simple. «Gallo» es galo; galho es una rama.

UnasignificaLa otrasignifica
malala maletamalhael tejido de punto, la malla

A mala está no carro.La maleta está en el coche.

Mala no significa «mala» — eso es má —, sino «maleta». Y malha es la «malla» española, con lh donde el español escribe ll.
galoel gallogalhola rama

O galo acorda cedo.El gallo se despierta temprano.

La trampa típica del hispanohablante: por analogía con «gallo» dice galho, que es una rama. El gallo portugués lleva l simple.
calacallacalhael canalón

A calha está entupida.El canalón está atascado.

Donde el español escribe «calla» con ll, el portugués escribe cala con l simple; con lh es otra palabra.
sonoel sueño (ganas de dormir)sonhoel sueño (lo que se sueña)

Tenho sono.Tengo sueño.

El español usa «sueño» para las dos cosas; el portugués las separa, y el sonido de la ñ solo aparece en la de soñar. «Tengo sueño» es tenho sono, con n simple.
penala pluma; la penapenhala peña, el peñasco

Que pena!¡Qué pena!

Es la misma pareja que «pena» y «peña», con nh en lugar de ñ. Pena es además «pluma».

s, ss, ç y z

Cuatro grafías, y el lugar de la letra decide el sonido.

Qué ocurre aquí: Es el grupo más difícil para un hispanohablante, porque el portugués tiene una s sonora que el español no tiene como sonido propio. Una s sola entre dos vocales suena con vibración de las cuerdas vocales, como la s que el español solo produce de paso en «mismo» o «desde»; la z suena igual. ss y ç, en cambio, son la s sorda de siempre, y una s a principio de palabra también. El hispanohablante las dice todas sordas, y así casa se convierte en caça. Para encontrar la sonora, alarga una s y añádele voz, como el zumbido de una abeja; con los dedos en la garganta se nota la vibración. La z portuguesa nunca es la de «zapato»: la lengua no va entre los dientes. Y a final de sílaba, en Portugal, la s y la z se vuelven un sonido como la ch francesa ante consonante sorda o pausa, y su versión sonora ante consonante sonora: as portas suena más o menos «ash portash». Pronunciarlo no cuesta; reconocer las palabras al oído, sí.

UnasignificaLa otrasignifica
casala casacaçala caza

A casa é grande.La casa es grande.

El par más importante del grupo para un hispanohablante: casa dicho con la s sorda española suena a caça. Entre vocales, la s zumba.
assarasarazarla mala suerte

Que azar!¡Qué mala suerte!

Falso amigo además de par mínimo: azar no es «azar», sino «mala suerte». La doble s de assar está para que la s suene sorda entre vocales.
louçala vajilla, los platoslousala pizarra (la piedra)

A louça está na cozinha.La vajilla está en la cocina.

Lavar a louça es «fregar los platos».
passoel pasopaçoel palacio

Vamos passo a passo.Vamos paso a paso.

Aquí no hay contraste que aprender: ss y ç escriben el mismo sonido, y las dos palabras suenan igual. Solo la ortografía las distingue.
selala silla de montarzelavela por, cuida de

A sela é de cabedal.La silla de montar es de cuero.

A principio de palabra, s es siempre sorda y z siempre sonora. Zela empieza con un zumbido, no con la lengua entre los dientes.
cosercosercomercomer

Vamos comer às oito.Cenamos a las ocho.

La s de coser es sonora, y por eso suena igual que cozer, «cocer»; solo el contexto las distingue. El español, con s en una y z en la otra, las separa sin esfuerzo.

Dónde cae el acento

Las reglas se parecen a las españolas; lo que cambia es lo que les pasa a las sílabas átonas.

Qué ocurre aquí: El hispanohablante reconoce el sistema. Las palabras terminadas en a, e u o, con o sin s, o en -am, -em y -ens, son llanas; las demás, incluidas las terminadas en -i, -u, -ão, -l, -r y -z, son agudas, y el acento gráfico marca las excepciones, igual que en español. Hay dos diferencias. La primera es pequeña: donde el español tiene -n, el portugués escribe -m (falam, «hablan»), y las palabras en -i y -u son agudas sin necesidad de acento (aqui frente a «aquí»). La segunda pesa mucho más: en el portugués de Portugal las vocales átonas se reducen tanto que algunas casi desaparecen, y telefone puede sonar algo así como «tlfón». Por eso un acento mal puesto no solo suena raro: hace oír la sílaba equivocada y borra la buena. Y cuidado con los parecidos: secretaria y secretária reparten el acento al revés que «secretaría» y «secretaria».

UnasignificaLa otrasignifica
estaestaestáestá (estar: estado, lugar)

Esta chave não está aqui.Esta llave no está aquí.

Igual que en español, y con el acento en el mismo sitio. Lo que cambia es que la sílaba átona portuguesa casi desaparece, así que un acento mal puesto se oye más.
sabiasabíasabiáel zorzal (pájaro de Brasil)

Eu não sabia disso.No lo sabía.

Donde el español escribe «sabía» con acento, el portugués escribe sabia sin él y la acentúa igual, en la i. El acento de sabiá lleva la fuerza a la última sílaba.
duvidaduda (del verbo dudar)dúvidala duda

Não há dúvida nenhuma.No hay ninguna duda.

El verbo es llano y el sustantivo esdrújulo: la misma forma escrita, con acento y sin él.
fabricafabricafábricala fábrica

A fábrica fecha às seis.La fábrica cierra a las seis.

Exactamente la misma pareja que en español, con el acento gráfico en el mismo sitio.
secretariala secretaría (oficina)secretáriala secretaria (persona); el escritorio

A secretaria abre às nove.La secretaría abre a las nueve.

La trampa más fina del grupo: el portugués reparte el acento al revés que el español. La oficina es secretaria, sin acento gráfico; la persona es secretária, que además significa «escritorio».
eyées (ser)

O pão é fresco e barato.El pan es fresco y barato.

E, átona, suena casi como una i breve: pão e vinho se oye «pão i vinho». É es una e abierta y tónica.

Escuchar y distinguir

Se pronuncia una de las dos palabras y usted dice cuál. Dos opciones significan que al azar se acierta la mitad. Por eso cada par sale dos veces, una por palabra. Quien no tiene el sonido se queda en el cincuenta por ciento entre las dos, y eso se ve; un acierto suelto no se vería.