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Formación de palabras en portugués: prefijos y sufijos

Un vocabulario crece de dos maneras. Una es aprender palabras nuevas: la lenta. La otra son los 29 elementos de esta página: con una palabra y unos cuantos de ellos se tiene una familia entera.

Los sufijos importan más que los prefijos, por una razón que rara vez se lee: indican la categoría de la palabra. Con ellos se puede situar una palabra desconocida en la frase antes de saber qué significa.

Prefijos que niegan

Tres prefijos para decir « no » y uno que deshace lo hecho: los mismos que en español.

ElementoSignificadoEjemplos
in-niega; como en español in-, im-, i-incerto, inútil, infeliz, incapaz
Funciona exactamente como en español: im- delante de b y p (impossível, impaciente), i- delante de l y r (ilegal, irregular). Lo que cambia es el adjetivo que suele venir detrás: impossível por « imposible ».
des-deshace o invierte; como en español des-desfazer, desarrumar, desligar, desonesto
Tan productivo como en español: va delante de casi cualquier verbo y se entiende aunque el diccionario no lo recoja. Dos detalles: desligar es « apagar », porque ligar es « encender » (y « llamar por teléfono »); y la h de honesto se pierde dentro de la palabra — desonesto, donde el español escribe « deshonesto ».
a-sin, no; como en español a-, an-atípico, anormal, apolítico, assimétrico
Igual que en español, an- delante de vocal: anormal. Lo que cambia es la ortografía: delante de s el portugués la dobla, porque una s sola entre vocales sonaría sonora, como en casa: assimétrico, donde el español escribe « asimétrico ».
anti-contra; como en español anti-antipático, antibiótico, antivírus, anticorpo
Aquí el hispanohablante juega en casa: antipático y simpático significan lo mismo que en español, y la pareja se aprende de una vez.

Prefijos que añaden algo

Otra vez, antes, encima, debajo, entre, junto con.

ElementoSignificadoEjemplos
re-otra vez; como en español re-refazer, reler, rever, repetir
Donde el español tiene una h que viene de una f latina, el portugués conserva la f, también detrás del prefijo: refazer y « rehacer », como fazer y « hacer ».
pre-antes; como en español pre-prever, preparar, prevenir, prefácio
Cuando el prefijo conserva su propio acento, lleva tilde y guion: pré-histórico, pré-pago, donde el español escribe « prehistórico » todo junto. Cuando se ha fundido con la palabra, no lleva ninguno de los dos: prever, preparar.
sobre-encima, más de lo necesario; como en español sobre-sobremesa, sobreviver, sobrecarga, sobretudo
Falso amigo en la mesa: sobremesa es « el postre », no el rato de charla después de comer. Y sobretudo, en una sola palabra, es tanto « sobre todo » como « abrigo ».
sub-debajo, por debajo; como en español sub-sublinhar, submarino, subsolo, subtítulo
Donde el español « subraya » con la raya, el portugués sublinha con la línea. Subsolo es el subsuelo y, en un edificio, las plantas bajo tierra.
entre-entre, a medias; como en español entre-entreaberto, entrever, entretanto, entrelinhas
Los mismos dos sentidos que en español, « entre » y « a medias »: entreaberto, entrever. Ler nas entrelinhas es « leer entre líneas ».
con-junto con; como en español con-, co-conviver, conjunto, convidar, concidadão
A menudo aparece como co-: cooperar, colega. Convidar es el verbo corriente para « invitar », a lo que sea; en español « convidar » suena más antiguo y se queda casi siempre en la comida o la bebida.

Sufijos que forman sustantivos

De un verbo o un adjetivo a una persona, una acción, una tienda o una cualidad — con alguna sorpresa en el género.

ElementoSignificadoEjemplos
-dorla persona que lo hace; como en español -dortrabalhador, comprador, morador, vendedor
Igual que en español, femenino en -dora y con la vocal del verbo delante: -ador, -edor, -idor. Morador, « vecino, residente », es palabra de todos los días; en español « morador » suena literario.
-çãola acción como cosa; en español -cióninformação, arrumação, formação, explicação
Casi cada palabra española en « -ción » tiene su gemela en -ção, y todas son femeninas, como en español. Donde se separan es en el plural: « -ciones » es -ções, as informações.
-agemel proceso; en español -ajelavagem, passagem, aterragem, garagem
La trampa es el género: el español « -aje » es masculino y el portugués -agem es siempre femenino. « El viaje » es a viagem, « el garaje » a garagem, « el mensaje » a mensagem, « el paisaje » a paisagem.
-eiroquien tiene ese oficio; en español -erocozinheiro, jardineiro, livreiro, engenheiro
Femenino en -eira: a cozinheira. La misma terminación nombra el árbol que da el fruto, donde el español suele usar otra: a laranjeira es « el naranjo », a macieira « el manzano ».
-ariala tienda donde se vende; en español -eríalivraria, papelaria, sapataria, mercearia
La misma idea que « -ería », con a donde el español pone e: livraria, sapataria, papelaria. A mercearia es la tienda de ultramarinos, y la tienda de pan es a padaria, como « panadería ».
-mentoel resultado de la acción; en español -mientopagamento, conhecimento, casamento, estacionamento
El portugués no diptonga: « -miento » es -mento, « conocimiento » conhecimento. Siempre masculino. Y a veces la palabra corriente no es la misma: pagamento es « el pago », casamento « la boda ».
-istaquien lo tiene por oficio o por postura; como en español -istadentista, jornalista, motorista, artista
Igual que en español, solo cambia el artículo: o dentista, a dentista. Falso amigo: motorista es quien conduce por oficio — el conductor del autobús, el chófer —, no quien va en moto.
-ezala cualidad como cosa; en español -ezalimpeza, grandeza, tristeza, riqueza
Otra vez sin diptongo: « limpieza » es limpeza. Por lo demás, las mismas palabras que en español: tristeza, riqueza, grandeza.
-dadela cualidad como cosa; en español -dadnovidade, felicidade, velocidade, curiosidade
El portugués añade una e que el español perdió: « -dad » es -dade, « ciudad » cidade, « verdad » verdade. Siempre femenino, como en español.
-adauna acción, o lo que cabe en algo; como en español -adachegada, entrada, colherada, dentada
Los mismos dos sentidos que en español: la acción (a chegada, « la llegada ») y lo que cabe en un objeto o el golpe que se da con él — uma colherada es « una cucharada », uma dentada « un mordisco ».

Sufijos que forman adjetivos

De un sustantivo o un verbo a una cualidad, y de la cualidad a un adverbio.

ElementoSignificadoEjemplos
-osolleno de algo; como en español -osochuvoso, caloroso, perigoso, saboroso
Lo que el español no tiene es el cambio de vocal: la o de delante del final es cerrada en perigoso y abierta en perigosa, perigosos y perigosas. Ningún sufijo lo muestra tantas veces.
-alque pertenece a algo; como en español -alsemanal, pessoal, mundial, natural
Aquí la diferencia está en el plural: donde el español dice « -ales », el portugués pierde la l y dice -ais — pessoais, naturais.
-ávelque se puede hacer (sobre verbos en -ar); en español -ablelavável, amável, agradável, confortável
Donde el español dice « -able », el portugués pone una v y una tilde: agradável, confortável. Plural -áveis, sin la l.
-ívelque se puede hacer (sobre verbos en -er e -ir); en español -iblevisível, possível, legível, terrível
El mismo cambio sobre « -ible »: visível, possível, terrível; plural -íveis.
-menteconvierte un adjetivo en adverbio; como en español -mentecertamente, calmamente, claramente, livremente
Se añade a la forma femenina, como en español: certa → certamente. La diferencia es la tilde: el español la conserva (« rápidamente »), el portugués la quita, porque la sílaba tónica de la palabra entera es men: rápido → rapidamente.

Sufijos que ponen el tono

Pequeño, grande, cariñoso: lo que el español también hace, con otra consonante en medio.

ElementoSignificadoEjemplos
-inhohace pequeño o cariñoso; en español -itolivrinho, bonitinho, cafezinho, pouquinho
Se usa como « -ito », y como « -ito » casi nunca dice que algo sea pequeño: um cafezinho es un café ofrecido con cariño, um pouquinho « un poquito ». La ortografía también es la española: c pasa a qu y g a gu — pouquinho, amiguinho, como « poquito » y « amiguito ».
-inhalo mismo sobre palabras femeninas; en español -itacasinha, mesinha, portinha, florzinha
Conserva el género de la palabra a la que se une, como en español: a casinha, pero o probleminha, como « el problemita ». Si la palabra no acaba en vocal átona, se mete una z: flor → florzinha.
-ãohace grande; en español -ónportão, casarão, narigão, rapagão
El « -ón » español, con los mismos hábitos: femenino en -ona, y a menudo una palabra nueva y masculina sobre una femenina — a porta → o portão, como « la puerta » → « el portón ». Ojo: no toda palabra en -ão es un aumentativo — o pão, a mão y todas las de -ção son palabras normales.
-zinhoel diminutivo con una z de enlace; en español -citocafezinho, pãozinho, pezinho, solzinho
Donde el español mete una c (« cafecito », « piececito »), el portugués mete una z: detrás de vocal tónica, de consonante o de -ão. La tilde se pierde: pé → pezinho. En plural cambian las dos partes: pães → pãezinhos. El femenino -zinha está con -inha: flor → florzinha, mão → mãozinha.

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