C2 · 43 palabras
Filosofía: el oficio de argumentar
Fundamentar, distinguir y refutar — el vocabulario de trabajo de un seminario alemán de filosofía.
En español « a priori » va detrás del sustantivo sin que nadie lo note: « un juicio a priori », « conocimientos a priori ». El alemán coloca el adjetivo delante del nombre y le exige una desinencia que concuerde en género, número y caso: eine sichere Erkenntnis, sicherer Erkenntnisse. Una locución latina no puede recibir esa desinencia, y de ahí sale una regla que en esta lista se ve dos veces. La primera salida es dejar la locución donde la deja el español, detrás del nombre y sin declinar: Erkenntnis a priori, synthetische Urteile a priori, que es como escribe Kant. La segunda es cambiar de palabra y usar el adjetivo derivado, apriorisch, que sí se declina como cualquier otro: eine apriorische Wahrheit, des apriorischen Wissens. Lo mismo vale para a posteriori y aposteriorisch. Lo que la prosa cuidada evita es la mezcla, la locución latina delante del sustantivo, donde falta la desinencia que la gramática pide. Como adverbio, en cambio, a priori se queda como está: Das weiß man a priori. El truco para el hispanohablante es sencillo: si la expresión latina va delante del nombre, toca apriorisch.
Las palabras
Esta lista pertenece a Pensar y argumentar: ocho listas y 353 palabras que también se pueden repasar juntas.
Repasar esta lista
Opciones y huecos, con exactamente estas 43 palabras. Lo que responda mal vuelve mañana.